Cómo influye el tipo de pisada en tu día a día sin que te des cuenta

Cada día damos miles de pasos. Caminamos para ir al trabajo, subimos escaleras, permanecemos de pie durante horas o practicamos deporte. Sin embargo, pocas veces nos preguntamos cómo apoyamos realmente los pies al caminar.

Nuestra forma de pisar puede influir no solo en los pies, sino también en la manera en la que se comportan otras estructuras del aparato locomotor. En Instituto del Pie Madrid analizamos la pisada desde un punto de vista biomecánico para comprender cómo se mueve cada paciente y detectar posibles alteraciones que puedan estar relacionadas con molestias o limitaciones en su vida cotidiana.

¿Qué entendemos por “tipo de pisada”?

Aunque popularmente hablamos de pisada pronadora, supinadora o neutra, la realidad es algo más compleja.

El pie es una estructura dinámica que cambia durante las diferentes fases de la marcha. Por eso, no deberíamos fijarnos únicamente en cómo apoyamos el pie estando de pie, sino en cómo se comporta mientras caminamos o corremos.

Factores como la movilidad de las articulaciones, la musculatura, la forma del pie, el calzado o incluso el tipo de actividad que realizamos pueden influir en nuestra manera de movernos.

La pisada puede influir en tu comodidad diaria

Una alteración biomecánica no siempre produce un dolor intenso. En muchas ocasiones comienza con pequeñas molestias a las que terminamos acostumbrándonos.

Sensación de cansancio en los pies al final del día, sobrecarga en determinadas zonas, molestias en el talón o en el antepié, dificultad para permanecer mucho tiempo de pie o la sensación de que un calzado nunca termina de resultar cómodo pueden ser algunos ejemplos.

Cuando estas situaciones se repiten, puede ser interesante estudiar cómo se distribuyen las cargas y cómo funcionan los pies durante la marcha.

¿Puede afectar también a nuestra postura?

Los pies constituyen nuestra base de apoyo y forman parte de una cadena en la que también intervienen tobillos, rodillas, caderas y columna.

Esto no significa que cualquier dolor de rodilla o espalda tenga su origen en los pies. Sin embargo, en determinados pacientes, la forma de apoyar y mover el pie puede influir en el funcionamiento del resto del miembro inferior.

Por esta razón, una valoración biomecánica no debe centrarse exclusivamente en observar la planta del pie. Es importante analizar al paciente de manera global y estudiar cómo se comportan las diferentes estructuras durante el movimiento.

Pequeñas señales que pueden pasar desapercibida

Hay algunos detalles cotidianos que pueden hacernos pensar que nuestra forma de pisar merece una valoración:

  • Desgastas siempre el calzado de una manera muy marcada.
  • Un pie se cansa o molesta más que el otro.
  • Tienes molestias recurrentes al caminar o permanecer mucho tiempo de pie.
  • Aparecen sobrecargas o durezas repetidamente en determinadas zonas.
  • Al aumentar la distancia caminando o practicando deporte comienzan las molestias.
  • Tienes la sensación de caminar de manera diferente para evitar una zona dolorosa.

Ninguna de estas situaciones permite realizar un diagnóstico por sí sola, pero cuando son frecuentes pueden justificar un estudio más detallado.

¿Qué es un estudio biomecánico de la pisada?

El estudio biomecánico de la pisada permite valorar cómo funcionan los pies y el aparato locomotor durante la estática y, especialmente, durante el movimiento.

Dependiendo de cada paciente, pueden analizarse aspectos como la movilidad articular, la musculatura, la distribución de las presiones plantares y la forma de caminar o correr.

El objetivo es obtener información que permita comprender mejor por qué aparecen determinadas molestias y qué factores pueden estar contribuyendo a ellas.

¿Necesito plantillas si mi pisada no es perfecta?

No necesariamente.

Este es un punto importante: tener determinadas características en la pisada no significa automáticamente necesitar plantillas.

La indicación de un tratamiento debe depender de cada paciente, de sus síntomas, su actividad, su exploración y los resultados obtenidos durante el estudio biomecánico.

Cuando están indicadas, las plantillas personalizadas pueden utilizarse para modificar la distribución de determinadas cargas o mejorar la función del pie. Pero deben responder a una necesidad concreta y formar parte de un tratamiento individualizado.

Tus pies pueden decir mucho sobre cómo te mueves

Muchas veces prestamos atención a nuestra pisada únicamente cuando aparece dolor. Sin embargo, entender cómo funcionan nuestros pies puede ayudarnos a comprender mejor nuestra forma de caminar, trabajar o practicar deporte.

Si notas molestias frecuentes, cansancio excesivo en los pies o tienes dudas sobre tu forma de caminar, un estudio biomecánico puede ayudar a identificar posibles factores relacionados con tu pisada y valorar si es necesario realizar algún tratamiento.

En Instituto del Pie Madrid realizamos una valoración individualizada de la pisada y del movimiento, adaptada a las características y necesidades de cada paciente.

Este artículo tiene carácter informativo y no sustituye una valoración podológica individualizada.